Un perro detector es la herramienta de trabajo de los guías, pero también es su compañero y amigo y sus necesidades básicas deben estar bien cubiertas

Un perro detector es la herramienta de trabajo de los guías, pero también es su compañero y amigo. Sus necesidades básicas, tanto físicas como psíquicas, deben estar bien cubiertas si queremos que nuestro fiel amigo esté al 100% de su capacidad en el trabajo. ¿Pero cuales son esas necesidades?
1. Cuidados: no es un objeto ni una máquina
Ya sea en cheniles o en casa, los perros necesitan unos cuidados continuos: limpieza, cepillado, revisiones médicas, paseos… Un guía canino debe estar pendiente de que su compañero canino esté en las mejores condiciones.
2. Ejercicio: hay que estar en forma
Un perro de trabajo debe estar físicamente preparado para desenvolverse en el medio correspondiente a la disciplina que desempeñe, sobre todo cuando este le va a requerir una gran dosis de esfuerzo físico. Es muy beneficioso tanto para el perro como para el guía y además mejorará la relación entre ambos.
3. Entrenamiento: en su justa medida
Obviamente necesitarán un entrenamiento férreo pero eso no significa someterle a programas aversivos o que les provoquen una presión o frustración innecesaria. Hoy día los sistemas de entrenamiento han cambiado mucho y ya no se utiliza el castigo o refuerzo negativo como base del entrenamiento. Un buen guía o instructor sabrá aplicar el programa adecuado a cada individuo.
4. Juego: disfruta con tu perro
El juego es la base del entrenamiento de un perro detector. Para el animal su trabajo es un juego a través del cual va aprendiendo las diferentes fases en su especialidad.
Pero no sólo jugamos en el trabajo, es importante y muy beneficioso que guía y perro jueguen e interactúen con naturalidad. Sin olvidar que cada perro tiene sus preferencias de juego, no podemos imponer lo que le gusta a cada perro,hay que adaptarse a sus características.
5. Cariño: sensibilidades en juego
Y por último pero no menos importante: debemos dar cariño a nuestros compañeros de cuatro patas. Los perros son animales sociales que sienten y que se ven muy influenciados por nosotros. Su guía es su referencia y de quién dependen.
Resultado: vínculo perfecto
Cubrir de forma eficaz estas necesidades básicas llevan directamente al desarrollo del vínculo entre perro y guía. El vínculo es fundamental a la hora de formar un binomio y supone un tanto por ciento muy elevado a la hora de los resultados.
Cuidados, cepillados, revisiones rutinarias, paseos, ejercicio, trabajo, juego y cariño son la fórmula para desarrollar y fortalecer ese vínculo y para conseguir un compañero de trabajo en las mejores condiciones físicas y psíquicas. Y, dado que su trabajo es fundamental en las disciplinas de detección, ¿quién no quiere tener al perro mejor preparado para su trabajo?





