El uso de perros entrenados es habitual en la policía y otras fuerzas de seguridad del estado; gracias a su sentido del olfato, son capaces de detectar dispositivos o sustancias ilegales que de otra manera pasarían indetectables. Desde drogas ilegales hasta bombas, estos animales son el mejor amigo de los controles de seguridad, pero no es menos cierto que tienen que actualizarse a los nuevos tiempos. Eso es porque los delitos han evolucionado, y los criminales ya no solo trafican con sustancias, sino también con información.
Uso polémico de animales para arrestar sospechosos
Thoreau ya ha participado en la detención de una persona por posesión de pornografía infantil; el proceso consiste en dos pasadas, una rápida y otra mas lenta en la que el policía anima al perro a encontrarle algo. Si lo consigue, recibirá comida. “Así es como come cada día”, asegura su cuidador. El problema con este método es que prácticamente todo el mundo lleva una memoria USB encima o en su casa; no es algo tan raro como drogas o explosivos. Así que usar un animal para que busque un dispositivo de almacenamiento es la excusa perfecta para poder entrar en la casa del sospechoso y realizar una búsqueda completa, o al menos eso es lo que aseguran los críticos.
Fuente | Providence Journal | Techdirt

