Perros detectores policiales, qué son, cómo y dónde se utilizan
Los perros detectores se utilizan para la localización de narcóticos, explosivos, personas ocultas, alimentos, dinero o cualquier olor oculto. Su fino olfato permite detectar estos olores en lugares muy diversos y les convierten en una herramienta imprescindible para que los cuerpos policiales realicen su trabajo.
Podemos encontrar perros detectores trabajando en aduanas, aeropuertos y puertos, estaciones de autobuses, trenes… inspeccionan equipajes, vehículos, personas… cualquier lugar es susceptible de esconder alguna sustancia ilegal y a pesar de los más curiosos intentos para camuflarlas con olores distractores, los perros y su infalible olfato logran localizarlas.
Incluso se están utilizando perros para detectar drogas escondidas en colegios e institutos, trabajan dentro y fuera de las aulas, registrando taquillas, mochilas y pupitres con el fin de hallar sustancias prohibidas.
Su labor también consiste en pasear tranquilamente por los alrededores de un instituto o entre los pasajeros mientras esperan su equipaje, entre las personas que circulan por estaciones de trenes, aeropuertos… Guía y perro trabajan sin identificación, de manera que nadie sospecha de su trabajo y así el perro puede olfatear libremente y sin levantar sospechas.
En el caso de localizar alguna sustancia prohibida, el perro realiza una “alerta pasiva”, como sentarse y así su guía sabe que el perro ha encontrado algo y procede a realizar su trabajo.
No hay duda de que el trabajo policial es más eficaz desde que cuenta con la ayuda del poderoso olfato canino.

