Un perro detector para averiguar por qué ha disminuido la población de pingüinos en Eastbourne (Nueva Zelanda)
En Eastbourne la población de pingüinos ha disminuido peligrosamente y por eso van a recibir ayuda de un perro detector llamado Mena.
Un grupo que lucha por salvar a la población de los pequeños pingüinos azules utilizará a Mena para intentar determinar cuántos pingüinos quedan entre Seaview y Burdans Gate.
Mena pertenece a Alastair Judkins, del Instituto de Investigación Kaikoura Ocean y ha sido autorizada por el Departamento de Conservación para trabajar con los pingüinos.
Se cree que la población de pingüinos ha descendido hasta un 60% en los últimos años por causas como la pérdida de habitat, los ataques de perros a las nidadas, armiños, hurones y erizos, además de los que son atropellados por coches.
Los pingüinos son más activos al amanecer y al anochecer, lo que ocasiona graves problemas a los conductores. La carretera que rodea las bahías ha apartado a los pingüinos de sus zonas de anidación. Con los años, muchos se han adaptado a establecer sus nidos bajo las casas cada primavera.
Los perros descontrolados son uno de sus mayores peligros
A medida que la carretera se ha hecho más transitada, las muertes de pingüinos han aumentado.
Otros peligros son sus depredadores naturales: erizos y armiños que atacan sus nidos y sobre todo, los perros de la zona que cazan a los polluelos. Se ha intentado introducir un programa de sesiones de entrenamiento para que los perros eviten a los pingüinos pero el problema es hacer que los dueños sean responsables y controlen a sus perros.
La llegada de Mena ayudará a medir la población de pingüinos y dónde se ha establecido, facilitando las labores de protección para estos animales.

